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2008-08-19
EL FUTURO COMERCIAL DEL ARROZ ESTABA EN DOHA
La tendencia general de la economía mundial es la de liberar el comercio que implica la eliminación de los impuestos de importación (aranceles) y suprimir los subsidios a la producción, entre otras.
El foro donde se discute la liberación del comercio a nivel mundial es la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los mayores problemas en la liberación del comercio en estos tiempos, se ha dado en el sector agrícola debido a que los mayores exportadores mantienen niveles altísimos de subsidios para promover la producción.
Dentro de la OMC, se inicio una gran negociación del sector agrícola en la denominada Ronda de DOHA, llamada así por que la primera reunión se hizo en 2001 en la ciudad de Doha, Qatar. El objetivo de la Ronda de DOHA es completar el ciclo de negociación del sector agrícola que quedó pendiente después de la llamada Ronda de Uruguay tratando de obtener libre acceso a los productos agrícolas en los países más desarrollados, lo que significa reducir drásticamente la protección que se da a la agricultura vía subsidios directos a los agricultores o a las exportaciones y la abolición de las barreras arancelarias.
El tema de acceso a los mercados se concentra en la busqueda de una fórmula que permita reducir los aranceles o impuestos que los países tienen para proteger sus mercados. La aspiración en este sentido, es la de disminuir en cinco años los aranceles a menos de un 50% de lo que actualmente tienen. En los países más desarrollados la forma de incentivar la producción con destino a las exportaciones es por medio de los subsidios directos a los productores y en algunos casos directos a los exportadores, con lo cual se distorsiona toda la estructura de costos y se hacen menos competitivos los productos agrícolas con origen en los países menos desarrollados que no cuentan con la capacidad presupuestal para subsidiar a sus productores, como ocurre en Colombia.
En el caso del arroz, el uso de subsidios en los principales países exportadores, desde luego que ha dificultado poner de acuerdo a los países participantes en la Ronda. De hecho se han propuesto topes de subsidios. Por otro lado un problema que ha surgido en el caso del arroz es que algunos países lo consideran como un producto sensible con manejo especial dentro de las negociaciones. Con estos antecedentes las perspectivas de mejorar el comercio en el caso del arroz son muy pequeñas.
Las negociaciones colapsaron el 21 de julio, de 2008, cuando se vencía el plazo para buscar una solución. El desacuerdo entre Estados Unidos, India y China sobre el tema de salvaguardias hizo fracasar la negociación de tantos meses de trabajo.
En un futuro se tendrá que retomar el tema impulsado por países como India y Brasil que dependen en gran medida del comercio internacional de los productos agrícolas en los mercados internacionales.
En Colombia el futuro de la producción arrocera seguirá sujeto al desmonte de los subsidios en los principales países exportadores. La influencia de los acuerdos de Libre Comercio, en el mediano y largo plazo, dependerá de la voluntad política del país para garantizar el adecuado abastecimiento del mercado local con la producción nacional.
Una vez más tenemos que hacernos la reflexión sobre ¿cuál es el futuro de nuestra actividad en términos comerciales?. La enseñanza de las últimas negociaciones es que difícilmente en el mediano y corto plazo podremos acceder los mercados de los países más desarrollados con nuestras producciones locales de Maíz, Arroz, Etc., y desde luego sigue siendo la meta más importante, la satisfacción de las necesidades del mercado local.
La seguridad alimentaria es y seguirá siendo el objetivo de la política nacional en los alimentos sensibles (arroz, maíz, etc.) para garantizar a los colombianos que no vuelva a ocurrir un crecimiento desmedido en los precios de los alimentos por desabastecimiento como ocurrió a comienzos del año.
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