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2008-09-08
Variedades cubanas de arroz se desarrollan por nueva metodología
Gisela Rodríguez Armas – Colaboradora de Rebelde (Emisora cubana)
Una metodología para obtener variedades cubanas de arroz se desarrolla en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Sancti Spíritus, al centro de la Isla.
El proyecto, que utiliza la ingeniería genética como herramienta fundamental, tiene como objetivo lograr semillas de arroz modificadas con interés agronómico, capaces de aumentar los rendimientos productivos.
Según la especialista las variedades resultan resistentes a las principales plagas (hongos e insectos) que afectan este cultivo y utiliza una bacteria del suelo para transferir parte del genoma. Se aprovechan las propiedades del terreno para insertar en la planta el gen modificado, partiendo de un microorganismo que vive en él.
Se trata de una bacteria de fácil cultivo, por lo que el método resulta barato y sencillo de realizar. No requiere de equipamiento especializado ni costoso y es científicamente ventajoso, pues permite la inserción de los nuevos de genes sin grandes complejidades.
Durante el proceso no ocurre reordenamiento ni fragmentaciones genéticas, por lo que permite utilizar un promotor genético fuerte para lograr la expresión del gen de interés. Para la estandarización se emplea un gen reportero que utiliza una proteína coloreada, a fin de localizar la inserción o no del gen.
Luego, se realizaron análisis moleculares con técnicas de PCR, para amplificar el gen en estudio, y PCR-SOUTHERN-BLOT (técnica más específica) que usa una sonda que emite una señal y detecta solo el gen introducido.
Actualmente, algunas de las plantas portadoras de genes resistentes a hongos cuentan con expedientes aprobados por el Centro Nacional de Seguridad Biológica para la liberación a ensayos de campo.
En Cuba las plantas transgénicas resultan un tema de extrema seguridad, pues, a decir de las autoridades sanitarias, hay que manejar con excesivo cuidado para evitar que incidan de forma negativa en el entorno.
Es por ello que son sometidas a regulaciones y requerimientos estrictos y primero se realizan ensayos in Vitro frente a larvas como la palomilla del maíz, que también ataca al arroz, para verificar su resistencia a los insectos.
Aunque para la Isla resulta imprescindible ampliar las potencialidades de producción de este cultivo, hasta la fecha no será posible extenderlo a todo el país.
Para lograr su masificación se requiere evaluar con rigurosidad las características agronómicas y las posibles afectaciones al ambiente, aspecto que se realiza a través de un sistema de chequeo y control que precisa de varias meses.
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