"Libra de arroz tendría que estar por debajo de los 1.200 pesos"

El gerente General de Fedearroz, Rafael Hernández, manifestó que el precio del arroz al consumidor no tiene por qué estar tan alto y que agentes de la cadena se estarían quedando con las ganancias.

Durante su gira por el departamento del Tolima, en donde ha explicado que la capacidad de la cosecha nacional no debe superar las 465 mil hectáreas, dejó notar su preocupación por el proyecto de la empresa Mineros en Ataco, que podría afectar las siembras arroceras del municipio de Saldaña y pone en peligro el futuro del Triángulo del Tolima.

Elevado

"Los precios al productor han bajado más del 20 por ciento este trimestre, pero los valores al consumidor se han incrementado en 5.45 por ciento", dijo Hernández.
La industria le estaría comprando a los productores más barato porque hay arroz, pero al mismo tiempo solicitan importaciones y no le reducen el valor al comprador final.
"El argumento de la industria es contradictorio, pues si hay stock suficiente de arroz y por eso redujeron el valor a los productores (de 140 mil a menos de 120 mil pesos) yo no entiendo dos cosas: Que estén solicitando importaciones y que el precio al consumidor se siga manteniendo tan alto", explicó Hernández.

Agregó que este comportamiento carece de toda lógica pues "pareciera que no hubiese una correspondencia entre el costo de la materia prima y el producto final.

"Sin duda, existe un nivel de especulación en algún eslabón de la cadena que se está quedando con esa diferencia".

Comentó que en las tiendas de Bogotá una libra de arroz se encuentra hasta en mil 800 pesos y en Ibagué hay sectores en los que se mantiene en mil 500 pesos, cuando debería estar por debajo de los mil 200 pesos.

Sin excederse

El Gerente le llamó nuevamente la atención a los productores para no exceder las áreas de siembras, pues en ningún caso se pueden superar las 465 mil hectáreas entre ambos semestres, y menos en tiempos de turbulencia externa.

"En la cosecha de este año tenemos que asegurar: Primero, que podamos llegar a un nivel de autoabastecimiento para no depender de los vecinos (Ecuador y Venezuela), garantizando así un precio interno que genere rentabilidad y la continuidad del negocio.

"Dos, que en tiempo de crisis, el cultivo de arroz tiene que manejarse con supremo cuidado, pues está de por medio la economía de 211 municipios cuyo 63 por ciento de su PIB depende de esta actividad. Unos 2.5 millones de colombianos viven del cereal.

"Esto lo digo porque una sobreproducción cuando la economía pasa por un mal momento, sumado a una restricción de créditos o a la quiebra de algunos productores, sería grave para todo el sector", destacó Hernández.

Aclaró que el tema de las importaciones hoy se reduce a un contingente de 75 mil toneladas, pero que un nuevo ingreso no se contempla por el momento.

En esta oportunidad, el dirigente gremial mostró su inconformidad por lo sucedido con el arroz que fue devuelto a Estados Unidos por estar contaminado: "Es tan irresponsable en esto quien lo compra como quien lo vende. ¿Será que nos están mandando basura?", preguntó.

Invierno y petróleo

En cuanto al efecto del invierno, Fedearroz estimó que no han sucedido emergencias en los cultivos de arroz, pero lo que se vislumbra es un retraso en las siembras, sobre todo en la terraza de Ibagué.
Sobre el tema de la reducción de los combustibles, Hernández, se declaró amigo de que "estos bajen internamente en la misma proporción que lo ha hecho el crudo en el ámbito internacional. Eso aliviaría los costos de producción, sobre todo de los insumos para los cultivadores de todo Colombia".

Oro versus cereal

De otra parte, Fedearroz informó que se opone al proyecto que adelanta la compañía Mineros S.A., en el municipio de Ataco, por todas las consecuencias ambientales y económicas que se podrían generar en Usosaldaña y en el denominado Triángulo del Tolima.

“Nosotros nos hemos opuesto radicalmente a que eso ocurra: Le hemos manifestado por escrito al Ministerio de Ambiente y Cortolima nuestra inconformidad por ese proyecto, pues esa explotación minera va a producir un exceso en la sedimentación que nos va afectar el río, los canales de conducción y los lotes arroceros en Saldaña.

“Eso no es bueno para el sector: El Gobierno tiene que pensar y decidir si le va a dar prioridad a una explotación minera a costa de la afectación de un distrito de 20 mil hectáreas o si va a comprometer la vida de un distrito nuevo como lo es el Triángulo del Tolima con más de 30 mil hectáreas, que son ejes de la economía del sur del departamento. “Sabemos que hay una licencia en trámite en Cortolima y por eso creemos que esto no se debe hacer por el bien del departamento, pues por beneficiar a unos pueden perder muchos más”, enfatizó Rafael Hernández Lozano, gerente de la Federación.

Por ÓSCAR A. VARÓN B.
EL NUEVO DÍA


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