EL CAMBIO DE CLIMA Y LOS PROBLEMAS SANITARIOS

Los seres vivos han respondido siempre a las transformaciones geológicas que dieron origen al planeta que hoy conocemos. Todos los organismos fueron evolucionando para adaptarse a nuevas condiciones de vida y el hombre es posiblemente el que ha mostrado mejores condiciones para adaptarse y sobrevivir. Pero otros organismos, como las bacterias, también han logrado hacerlo y de manera muy eficiente.

Pero la evolución era un proceso gradual de muchos años tan lento como los cambios de la tierra pero en los últimos 50 años el hombre ha acelerado el cambio del planeta y con ello el de las especies más adaptables. Una bacteria tiene la posibilidad de adaptarse más rápidamente y de hecho en unas horas puede hacer lo que al hombre le llevaría un siglo.

En los últimos años el hombre ha promovido cambios severos en los recursos naturales del planeta que a su vez han incidido en lo que todos conocemos como el cambio climático. Deshielo de los polos, temperaturas más altas, cambios en la distribución de las lluvias, fenómenos naturales más intensos y dañinos son expresiones de ese cambio.

Muchas especies están en vías de extinción pero otras, al tener la posibilidad de cambiar más rápidamente, se adecúan a las nuevas condiciones. Es el caso de la bacteria Burkholderia glumae que llevaba 50 años conviviendo en el ecosistema arrocero sin que fuera causa de problemas, pero que hoy, en razón a esos cambios, empieza a causar dificultades.

Sin embargo, el hombre y en este caso el arrocero, tiene conocimientos para manejar nuevas situaciones. Pero es necesario estar atento a las señales de la naturaleza.
En la campaña del primer semestre de 2009 se han tenido resultados muy diversos: muchos agricultores han logrado obtener rendimientos altos pero la mayoría ha sentido una baja en la producción de sus tierras. Esto debe atribuirse más a las características del clima que se tuvieron durante la temporada que a problemas sanitarios.

La verdad es que los casos de baja de rendimiento que puedan atribuirse a la bacteria son pocos pero no dejan de ser una advertencia. Tenemos viejos amigos del arroz actuando de manera diferente y eso cambia el equilibrio ecológico. La solución es recomponer hasta donde podemos ese equilibrio y en el caso de muchos microorganismos e insectos su nicho ecológico es el arroz.

El agricultor colombiano tiene la tendencia a arreglar los problemas del cultivo con la aplicación de algún producto y eso conlleva gastos adicionales y mayor alteración del ecosistema arrocero. La experiencia de países vecinos muestra que las bacterias tienen la posibilidad de desarrollar resistencia rápidamente ante los controles químicos y de hecho no hay producto eficiente para su control.
Pero hay muchas cosas que se pueden hacer: Un cultivo con plantas sanas y vigorosas es capaz de soportar mejor cualquier problema sanitario. Para lograrlo en el arroz sólo se trata de aplicar prácticas de manejo que reduzcan al máximo las posibilidades de estrés de las plantas: descompactar los suelos, preservar la materia orgánica, usar semilla certificada, reducir la competencia de malezas, evitar los desórdenes en la fertilización, son algunas de las prácticas que cualquier arrocero puede hacer.
En el futuro tendremos nuevos problemas en la producción y eso hace necesario una mayor capacitación de todas las personas vinculadas al arroz, para encontrar soluciones económicas y ambientalmente manejables, que mantengan la estabilidad del negocio arrocero y no creen nuevas situaciones de riesgo. El manejo de la bacteria es fácil si entendemos el comportamiento de la naturaleza y de los organismos que viven en ella.


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